martes, enero 01, 2008

Un nuevo año

Un año nuevo es el infinito ir y venir de la vida
es el reencuentro con uno mismo y toda hermandad
es soltar el ayer e iluminarse con la aurora de cada amanecer
y luego volar al firmamento para tocar las estrellas cada anochecer
es saber escuchar el silencio del corazón para sentir el latido de la existencia
y abrazar su gozoso misterio
es ver la sonrisa del sol reflejada en cada mirada
es la música que hace danzar el alma
es dejar jugar al niño que llevamos dentro
es la certeza única que dios existe en cada uno de nosotros
es la eternidad del amor en acciónes la cálida y fresca plenitud de mi planeta azul
juntémonos en una sinergia de reverente amor
y alegría por el advenimiento del espíritu universal
guiando el corazón de la humanidad hacia su gran destino cósmico.

El inicio del año marca un ciclo de algo que se deja atrás y de algo que comienza. Algo nos pasa adentro, algo que nos llama a revisar la etapa que se termina y a proyectar lo nuevo que viene. Son momentos para reconectarnos con nosotros mismos y con honestidad observarse y aquilatar la propia vida.

Tiempos nuevos, tiempos para darse el tiempo de ver atardeceres, de caminar, de contemplar el sonido de las hojas de los árboles, de conversar, de jugar, de volver a Ser. Tiempos de conexión con las fuerzas pujantes del alma que siempre anhela dar nacimiento a lo que auténticamente somos. Lo que se fue solo queda en mi historia personal y en la de quienes pasaron a mi lado.

Te invito a crear una nueva mirada de mirarnos, una nueva forma de escucharnos, una nueva manera de tocarnos, una nueva ESPERANZA, EN LA FE, EN EL GOZO, EN LA ALEGRÍA, EN EL COMPARTIR Y EN EL AMOR.

Te invito a crear nuevos espacios de encuentros para compartir las risas y los llantos, los gozos y las penas, los amores y desamores, los fracasos y los éxitos, que sepamos que juntos todo lo podemos. Solos es más difícil...

Te invito a venerar el templo sagrado del Alma, nuestro cuerpo, cuidándolo, a darnos un tiempo para compartir una rica mesa, a agradecer los alimentos, a bendecir el agua, a venerar la tierra que pisamos, a mirarnos a los ojos...

Te invito a recoger del 2007 las conquistas y las pérdidas, los abrazos y los golpes. Todo tiene un sentido ante los ojos de quién aprende a vivir en la Esperanza, la Confianza y la Alegría, mi nuevo Desafío para el 2008